Compre unos damascos sin saber bien que preparar, pero mientras más los miraba sentía que me susurraban tarta. Lo juro ;)
Una tarta cremosa, con la acidez de esta fruta, y una combinación perfecta con almendras.
Una tarta cremosa, con la acidez de esta fruta, y una combinación perfecta con almendras.
Bien de verano, para comer como postre, si es posible con un vino blanco en la otra mano, y previo a una siesta. Me hice toda la película, ya se, pero seguro que ustedes también pueden, todo gracias a unos damascos.


